Este sábado a las 17:30 el primer equipo masculino, bajo la dirección de Iñigo Mendia, se medirá al Osasuna en Berio en el partido correspondiente a la jornada 7. Ambos equipos llegan empatados a 7 puntos, lo que añade aún más igualdad a un duelo en el que los nuestros buscarán dar un giro a un inicio de temporada que no ha sido el esperado. Hasta ahora, el equipo celeste ha sumado 2 victorias, 1 empate y 3 derrotas, un balance que deja cierto margen de mejora, pero en el que el equipo confía plenamente en que puede revertir. Este encuentro se perfila como una oportunidad clave para cambiar la dinámica y recuperar sensaciones, especialmente ante un rival de tanta entidad como el Osasuna.

 

El Osasuna tampoco ha tenido un comienzo sencillo en la competición, y ha conseguido acumular los mismos puntos que el Antiguoko. No obstante, llega en una racha positiva, habiendo ganado sus dos últimos partidos como visitante, lo que lo convierte en un rival especialmente complicado. El equipo navarro, con una estructura profesional bien consolidada, tiene un potencial importante y ha demostrado en temporadas anteriores ser un contendiente fuerte en la liga, lo que refuerza la dificultad del desafío que enfrentan los nuestros.

 

Por su parte, los nuestros saben que este no es momento para caer en dudas. Pese a que los resultados no han acompañado al cien por cien en las primeras seis jornadas, es fundamental que el equipo se mantenga unido y enfocado en lo que realmente importa: competir cada partido con ambición y convicción. La plantilla está comprometida y tiene claro que necesita del apoyo de su gente en Berio para intentar dar un paso adelante y sumar los tres puntos. Con el respaldo de su gente y la motivación por cambiar el rumbo, los jugadores saltarán al campo dispuestos a luchar hasta el final por la victoria.