
El primer equipo masculino no pudo sumar en el partido disputado en Berio en la séptima jornada de la División de Honor Juvenil, cayendo por 0-1 ante el Osasuna en un encuentro que se resolvió con un penalti. De esa manera, los de Iñigo Mendia recibieron una dolorosa derrota en un partido que no merecieron perder.
La primera parte comenzó con ambos equipos midiéndose en el centro del campo, pero fue el conjunto celeste quien se adueñó, robando muchos balones en la zona ancha y transitando con peligro. No obstante, la falta de acierto y el buen hacer del portero rival impidieron que el Antiguoko abriera la lata. Una pena que en esa media hora el resultado no fuera otro. Cambió el panorama en los últimos 15 minutos, con un Osasuna que conseguía hacer daño en sus ataques, pero debido a las grandes intervenciones de Oskila nos fuimos a las casetas con el 0-0.
En el segundo tiempo el partido siguió con un ritmo bastante parecido. El conjunto navarro, dueño de la posesión, no conseguía generar peligro hasta que en el minuto 60 un despiste defensivo celeste se traducía en penalti en contra. No desaprovechó la oportunidad el equipo rojillo y se adelantó en el minuto 62. Un gol que supuso un jarro de agua fría para los nuestros. A partir de ahí, el equipo lo intentó con más corazón que cabeza, pero el Osasuna se mostró firme en tareas defensivas para sellar la victoria y dejar a los celestes sin premio.
Dura derrota para el equipo, que suma su cuarto tropiezo de la temporada. A pesar de estar compitiendo hasta el final en todos los encuentros, la suerte no parece estar de nuestro lado. La confianza es máxima en este grupo, y con paciencia, el trabajo dará sus frutos, sin ninguna duda. A pensar en el partido ante el San Juan que se disputará el próximo domingo.