
El División de Honor Femenino dirigido por Endika Morales comenzó el partido con un ritmo muy alto, dominando en ataque desde los primeros minutos. En la primera parte, el equipo generó claras ocasiones de peligro, con al menos 4 o 5 oportunidades que pudieron haber desequilibrado el marcador a favor de las locales. Sin embargo, la falta de acierto y una sólida defensa rival evitaron que se concretaran esas opciones en goles. El duro golpe llegó en el minuto 30, cuando el Lagun Onak aprovechó una ocasión aislada para adelantarse en el marcador. Este 0-1 afectó al equipo, que bajó el ritmo hasta el descanso, sin poder recuperarse del golpe anímico del gol visitante.
En la segunda parte, el Antiguoko salió decidido a buscar la remontada. El equipo se lanzó al ataque con determinación, pero la buena organización defensiva del Lagun Onak frustraba constantemente los intentos de las locales. Aun así, en el minuto 70, una de las aproximaciones más claras acabó en gol gracias a un tanto de Eski, quien logró superar a la portera rival y poner el 1-1 en el marcador. Los últimos 20 minutos fueron un asedio del Antiguoko, asentado casi por completo en el campo rival. Sin embargo, las jugadoras de Endika Morales, aunque volcadas en ataque, no lograron generar demasiadas ocasiones claras, jugando más con el corazón que con la cabeza. Finalmente, el partido concluyó con un empate 1-1, un resultado que deja sensaciones agridulces tras el esfuerzo realizado por el equipo para lograr la victoria en su debut en casa.