
Como bien anunciamos en la previa, este fin de semana era turno de los equipos que compiten en las categorías autonómicas y nacionales. Así pues, el desenlace fue muy diferente para cada equipo.
El Juvenil Nacional empató a 2 frente a la Real Sociedad en un partido de mucha exigencia ante uno de los mejores equipos de la liga. La Real tuvo mayor protagonismo con balón, pero el equipo mostró una gran solidez defensiva, minimizando las opciones del rival y compitiendo de tú a tú en todo momento.
El encuentro comenzó con intensidad, y aunque el rival se adelantó justo antes del descanso, los de Julen no se vinieron abajo. En la segunda parte, Zearreta empató el partido tras un córner bien ejecutado. Poco después, la Real volvió a ponerse por delante con una gran acción individual, pero la reacción del equipo no tardó en llegar. Un robo en campo rival permitió a Zearreta firmar su doblete y sellar el 2-2 definitivo. Un punto muy trabajado ante un gran rival, demostrando solidez y carácter. Seguimos sumando y creciendo.
El Juvenil Vasca no logró sumar puntos en su enfrentamiento ante Loyola Indautxu en un partido que dejó sensaciones agridulces. El equipo dirigido por Gari comenzó bien, dominando la primera parte y generando varias oportunidades, aunque sin encontrar el camino del gol. Pese al buen juego desplegado, el marcador no se movió en los primeros 45 minutos.
La recompensa llegó en la segunda mitad, cuando Lier adelantó a los locales con un tanto que hacía justicia al esfuerzo del equipo. Sin embargo, en lugar de consolidar la ventaja, el equipo se vio sorprendido por la reacción del Loyola Indautxu. En apenas unos minutos, el conjunto visitante aprovechó su poderío en jugadas a balón parado y logró darle la vuelta al partido con cuatro goles, tres de ellas en acciones de estrategia, colocando el 1-4 en el marcador. Pese al duro golpe, el Juvenil Vasca no bajó los brazos y buscó recortar distancias. Nico logró anotar el segundo tanto tras un asedio constante (con penalti fallado incluido) aunque no fue suficiente para evitar la derrota.
Por último, el Cadete Vasca logró una importantísima victoria en un partido de máxima exigencia disputado en Unbe ante un Eibar muy fuerte en su feudo. Desde el inicio, el equipo local impuso un ritmo intenso, generando peligro con constantes centros laterales y acumulando hombres en el área. Ante este escenario, el equipo tuvo que emplearse a fondo en defensa para contener el asedio rival.
A pesar de la presión del Eibar, el conjunto visitante supo aprovechar sus oportunidades. En una rápida transición, Beloki consiguió abrir el marcador con un gran disparo con su pierna derecha. El partido entró entonces en una fase de equilibrio, sin demasiadas llegadas claras, hasta que Oihan amplió la ventaja tras un brillante pase de Oier, quien puso el balón en el área con gran precisión.
Sin embargo, el Eibar no tardó en reaccionar. Antes del descanso, logró reducir la diferencia con un gol en una de sus muchas llegadas por banda, lo que dejaba el encuentro completamente abierto para la segunda mitad. Como era de esperar, los locales salieron con la misma intensidad tras el descanso y consiguieron el empate (2-2), poniendo en aprietos a la defensa del Cadete Vasca.
Ante la dificultad del partido, el cuerpo técnico optó por un cambio táctico, pasando a un sistema 5-4-1 para reforzar las bandas y evitar que el Eibar generara superioridades por los costados. La decisión dio sus frutos, y en una acción aislada, Oier firmó el 2-3 con un gol que terminó siendo definitivo. A partir de ahí, el equipo supo aguantar las acometidas rivales, cerrándose bien atrás y protegiendo el resultado hasta el pitido final.
Con esta victoria, el equipo se mantiene en el podio de la clasificación y encadena 10 partidos sin conocer la derrota. Un triunfo de gran valor que refuerza la moral del grupo y permite seguir soñando con grandes objetivos. Ahora, a mantener el ritmo y seguir trabajando.