
El División de Honor dirigido por Iñigo Mendia sumó un empate a uno en su visita a las instalaciones de Unbe ante la Sociedad Deportiva Eibar. Un partido que dejó un sabor agridulce entre los celestes, que lograron remontar tras una primera parte complicada, pero se quedaron con la sensación de haber podido llevarse los tres puntos después de una segunda mitad de claro dominio.
Desde el inicio del encuentro, el Eibar se mostró como el equipo más fuerte, dominando la posesión y creando peligro en el área del Antiguoko. Los dirigidos por Iñigo Mendia no lograban asentarse en el campo, mostrándose incómodos tanto con el balón como en defensa. El equipo armero aprovechaba esta desconexión para presionar alto, impidiendo que los celestes pudieran hilvanar jugadas con claridad. La defensa del Antiguoko sufría para contener las acometidas locales, y fue en una de estas acciones cuando el Eibar logró adelantarse en el marcador. Un buen disparo desde fuera del área, tras una jugada bien trenzada por el conjunto armero, terminó en gol, poniendo el 1-0 en el marcador. Los celestes, por su parte, intentaban mantenerse en el partido a duras penas, sin encontrar fluidez ni ideas claras en la salida del balón.
Sin embargo, los últimos minutos del primer tiempo ofrecieron un pequeño respiro para el Antiguoko. Con algunos destellos de mejoría, los celestes empezaron a asentarse un poco más en el campo, aunque sin llegar a generar verdadero peligro en la portería rival. Con esta leve reacción, pero todavía por debajo en el marcador, se llegó al descanso con la sensación de que el equipo necesitaba un cambio radical si quería volver a casa con algo positivo.
Loos ajustes tácticos realizados por Mendia tuvieron un impacto inmediato en el segundo tiempo. El equipo saltó al campo con una actitud completamente diferente, y los cambios realizados por el técnico celeste resultaron determinantes para la transformación del partido. Apenas iniciado el segundo tiempo, en el minuto 48, Miguel logró empatar el partido tras una buena jugada colectiva. El 1-1 supuso un punto de inflexión y un impulso de confianza para el Antiguoko, que a partir de ese momento tomó el control absoluto del partido.
Con el empate, los nuestros empezaron a dominar el encuentro, desplegando su mejor versión y generando numerosas ocasiones de gol. El Eibar, que había sido dueño del partido en la primera mitad, se vio superado por el empuje de los visitantes, que gozaron de varias oportunidades claras para adelantarse en el marcador. A pesar del dominio y de las claras opciones de gol, la falta de acierto en los metros finales impidió que los celestes pudieran culminar la remontada. Además, el colegiado anuló dos goles al Antiguoko en momentos clave del segundo tiempo.
A pesar del dominio claro y de las ocasiones creadas, el marcador no se movió más, y el partido terminó con un empate a uno que, por cómo se dio el encuentro, dejó una sensación agridulce en el Antiguoko. El equipo volvió al barrio con un punto que sabe a poco, sobre todo tras una segunda parte en la que fueron superiores al Eibar. Con este empate, nos mantenemos en la parte alta de la tabla con 4 puntos, pero ya con la mirada puesta en nuestro próximo compromiso. Y es que el equipo de Iñigo Mendia se enfrentará el próximo sábado al Athletic Club en Berio a las 17:45, en un partido que promete ser exigente. El conjunto celeste buscará corregir los errores cometidos en Unbe y recuperar el acierto de cara al gol, con el objetivo de volver a sumar de tres en tres.